Casi cuatro de cada diez nuevas viviendas construidas para 2030 serán necesarias para acomodar a los migrantes que llegan a Gran Bretaña Esto es una auténtica bofetada para los jóvenes —que tienen que ir a trabajar— sabiendo que nunca serán dueños de su propia casa, mientras PAGAN para que los migrantes tengan esas viviendas