Cada ciclo, las criptomonedas incorporan a millones de personas nuevas. No porque la tecnología mejorara de repente. Porque la gente se dio cuenta de que podía ganar dinero. En 2017 fueron altcoins y ICOs. Podrías comprar casi cualquier ficha con un libro blanco y una promesa... hasta que el mercado finalmente los descubrió. En 2021 llegaron los NFT. Misma mecánica central, nuevo formato. Compra pronto, retiene, publica, espera que suba el suelo. En 2024 estamos en la era memecoin, el ciclo más corto y rápido hasta ahora. Los tokens giran en minutos y mercados enteros se forman en torno a la atención pura. Cada oleada se ve diferente en la superficie, pero el juego subyacente sigue siendo el mismo: Un juego financiero sencillo que cualquiera puede entender en segundos. Compra. Espera. Bullpost. El número sube. Si las criptomonedas quieren otra oleada masiva de incorporación, probablemente no vendrá de una mejor infraestructura ni de una DeFi más compleja. Surgirá de un nuevo juego de intercambio que es igual de sencillo, pero aún más divertido de jugar.