Compré esta caja de verduras y frutas por 2,50 dólares en mi supermercado local aquí en Portugal. Es una caja hecha para reducir el desperdicio y ahorrar productos que deben venderse cuanto antes. El otro único país donde he encontrado productos de este nivel a estos precios es México. Por eso nunca viviría en Estados Unidos, porque tendría que ser esclava de la cultura del negocio para poder permitirme este estilo de vida saludable. La tendencia de los estadounidenses a abandonar su país en busca de una mejor calidad de vida no hará más que aumentar a partir de aquí.