Es sencillo: la NASA necesita al mejor talento—y lo estamos trayendo de vuelta a la empresa. Estamos revisando miles de puestos de contratistas para convertirlos en puestos de funcionario público, con el fin de reconstruir las capacidades básicas, avanzar más rápido y destinar más recursos a la ciencia y al descubrimiento. Lanzaremos cohetes en meses, no en años.