Hay una diferencia fundamental entre tomar un proceso existente y aplicarle agentes de IA frente a tomar un proceso desde cero y diseñarlo desde cero para agentes de IA. La brecha que veremos se ampliará entre los equipos y las empresas que puedan hacer lo segundo en lugar de solo lo primero. En teoría, lo ideal habría sido que todas las ganancias de la IA hubieran venido "gratis", pero existen tanto limitaciones claras de la IA (como captar bien el contexto) como ventajas claras (como poder ejecutar código y ejecutarse en paralelo) que los flujos de trabajo deben rediseñarse para aprovechar al máximo esta tecnología. Una de las mayores implicaciones que se pondrá en evidencia es que los agentes que pueden escribir y ejecutar código, e interactuar con cualquier API, llevarán a que los agentes sean efectivamente ingenieros expertos aplicados a tu proceso empresarial. Así que, en cierta medida, una de las formas más importantes de rediseñar un flujo de trabajo es preguntarte: ¿qué harías si tuvieras un número infinito de ingenieros capaces escribiendo software para este proceso? ¿Y si esos ingenieros escribieran código para conectar tus fuentes de datos dispares, revisar cualquier cantidad de datos no estructurados, automatizar tus tareas repetidas, conectar tus distintos sistemas específicos para tu proceso, y así sucesivamente? No todos los procesos tienen ese potencial, pero hay montones de tareas que hacemos cada día en marketing, finanzas, operaciones e incluso ventas, donde un programador con escritura infinita de código y acceso a API podría hacer que algo fuera mucho más rápido o produciría mucho más resultados. Los equipos que empiecen a pensar así empezarán a actuar de forma completamente diferente.