Trabajar en OpenAI es divertido porque cuestionar todo y asumir riesgos forma parte de la cultura. Dentro de Codex, el equipo se pregunta cómo podríamos mejorar un orden de magnitud cada pocos meses y luego deja la mayoría de las cosas a un lado para hacerlo en toda la pila. Algunos ejemplos fueron la aplicación Codex y nuestro primer despliegue de la inferencia Cerebras con WebSockets. Ahora estamos bien avanzados en la siguiente apuesta y incluso a nuestros mejores ingenieros están nerviosos, ya que estamos al límite de lo que es posible hoy en día.