Con la edad, una señal crítica disminuye: la oxitocina. Surge otro: TGF-beta. El laboratorio de Conboy de @UCBerkeley preguntó qué pasa si restauras la primera y suprimes la segunda. En ratones machos de 25 meses (aproximadamente 75 años humanos): 73% de esperanza de vida restante y 14% de extensión total. Casi 3 veces menos probabilidades de morir en cualquier momento. Fuerza, resistencia, memoria mejoraron. Las proteínas sanguíneas se desplazaron más jóvenes. Este laboratorio fue pionero en la investigación en parabiosis. La sangre joven rejuvenece el tejido antiguo. Este estudio es la versión farmacológica: recalibrar las señales que derivan con la edad, sin la sangre joven. Pero solo funcionaba en hombres. Las hembras tenían la misma respuesta molecular a los 7 días, y luego la perdían a los 4 meses. No hay ningún beneficio duradero. La razón es desconocida. Estudio pequeño, 26 hombres. El inhibidor específico de ALK5 no es un compuesto clínico. Pero la oxitocina ya está aprobada por la FDA, y los inhibidores clínicos de ALK5 (Vactosertib) están en ensayos de fase II. La sangre joven era la prueba de concepto. Estos dos fármacos son el intento de traducción.