Ethereum seguirá siendo la opción institucional predeterminada por una razón sencilla: Ninguna otra cadena combina programabilidad, resistencia a la censura y descentralización a esta escala. El último Mandato @ethereumfndn es un recordatorio de por qué ese ha sido, y siempre será, el requisito y la promesa central a medida que el mundo se convierte en blockchain.