Esta mano robótica puede entrelazarse en minutos. Allonic desarrolló un proceso que "trenza" cuerpos de robots alrededor de un esqueleto impreso en 3D en un solo paso automatizado. La tecnología se inspira en la industria textil, utilizando fibras trenzadas en lugar de uniones y rodamientos mecánicos tradicionales. Su sistema de trenzado hace crecer estructuras impulsadas por tendones directamente sobre núcleos esqueléticos, creando piezas flexibles pero duraderas sin tornillos ni ensamblajes. Un dedo solo necesita 4 elementos esqueléticos. Luego miles de fibras trenzadas se enrollan alrededor para soportar la fuerza y la articulación. El software convierte los diseños directamente en código máquina que ejecuta el proceso de trenzado. Pero lo que importa es que manos robóticas como esta pueden costar hasta 30.000 dólares, ~20-30% del precio total de un robot humanoide. El proceso de trenzado de Allonic podría aplastar esos costes mientras permitía diseños personalizados a gran escala.