Como todos estamos hablando del artículo @VanityFair sobre criptomonedas, voy a intervenir brevemente aquí. Uno: casi todo el mundo en esa pieza no debería haberlo hecho. El mayor problema para las criptomonedas ahora mismo, desde una perspectiva pública, es que seguimos destacando el peor comportamiento en medios abiertamente hostiles. La respuesta correcta era simplemente mantenerse alejado, y si sabías que lo estaban haciendo, ten algo preparado cuando vaya a criticarles por lo ridículo que era todo esto. Publicar este artículo, ahora mismo, con ese tono, es el acto de alguien que odia a la gente, odia la tecnología, odia el espacio y quiere destruirlo. Dos: todos los medios objetivos que pueden responsabilizar a las personas cripto pero que también tienen una visión positiva del sector están muertos, en proceso de extinción o son increíblemente de nicho. Parte de por qué esto ocurre y por la que estamos perdiendo la batalla por la percepción pública es que no existe un medio que sea positivo respecto al progreso tecnológico pero que pueda responsabilizar a la gente y exigir honestidad dentro del espacio. Tres: gran parte de esto es merecido y autoinfligido, sin embargo. El grupo original de cripto se ha triplicado en ser unos cypherpunks extraños justo cuando las instituciones se amontolan, exigiendo que sus opiniones se tomen en serio tal y como son, parafraseando al gran @TheStalwart, a punto de ser encasilladas en el armario de escobas. Para mí, la más solucionable de estas cosas a corto plazo es la número dos, porque sin mejoras en el panorama informativo, tanto las criptomonedas como las transacciones se verán afectadas, lo que significa que el consumidor medio acabará sufriendo.