Crecí en Dinamarca y quiero devolver el favor a la sociedad que me ha dado una buena educación. También quiero ayudar a quienes tienen menos que yo, pero ¿cuándo es eso suficiente? Estoy en el uno por ciento superior aquí y en los últimos años he pagado entre 10 y 12 veces más en impuestos anuales que una persona media en Dinamarca. No sé cuándo algo es justo o irrazonable, pero creo que quizá estoy llegando a mi límite. (Y lo digo sin el más mínimo deseo de alejarme del mejor país del mundo.)