El futuro de la IA es soberano, no servil. El marco D.A.T.A de CARV y el ID de CARV permiten a los seres de IA contar con datos en tiempo real, que preservan la privacidad e identidades verificadas, para que actúen de forma autónoma en cadena. Esto es IA avanzando hacia entidades de propiedad propia, listas para liderar economías descentralizadas.