Tienes que creer en la eternidad para motivarte a crear cosas que te duren. Hay que creer en la bondad objetiva y querer alcanzarla a través de la belleza y la excelencia para lograrla. Dios es la musa definitiva. A veces las personas no religiosas pueden hacer un trabajo excelente, pero la excelencia se concentra más entre quienes no solo creen que Dios existe, sino que le aman. Vivaldi firmaba toda su obra con "gloria a Dios"