Marc Andreessen explica por qué los mejores fundadores no contratan, sino que convierten a los creyentes. Cuando eres una startup de tres personas sin ingresos, ¿cómo convences al mejor talento para que te elijan a ti en lugar de Google o Microsoft? La respuesta de Marc va directa al meollo: "La diferencia entre una visión y una alucinación es que otras personas pueden ver la visión." Esta es la verdadera habilidad detrás de una buena contratación, y no tiene nada que ver con los paquetes de compensación. @pmarca señala a Steve Jobs como el ejemplo definitivo. Describe lo que llama el "campo de distorsión de la realidad" de Jobs: "Si te acercas a menos de 3 metros de Steve Jobs, pase lo que pase en los próximos 20 minutos, vas a salir de allí creyendo lo que diga. Puede decir que el cielo es morado y tú dirías: 'Sí, tiene todo el sentido.' Y cuatro horas después piensas: 'Bueno, no sé muy bien a qué se refería con eso, pero en ese momento fue muy, realmente convincente.'" Ese es el superpoder que comparten los mejores fundadores. Pueden describir hacia dónde va el mundo con tal claridad y convicción que la gente no solo entiende la visión. Lo sienten. Quieren formar parte de ello. Como dice Marc: "Básicamente es ventas. Vender a empleados." Pero aquí está la parte contraintuitiva sobre la contratación que Marc ha observado a lo largo de los años: La frustración es hacer exactamente lo que se supone que debe hacer. Cuando un candidato te rechaza tras varias conversaciones, duele. Parece tiempo perdido. Pero Marc lo replantea: "De todas las personas que entrevistas, si las contrataras a todas, resultaría que dos tercios o tres cuartas partes probablemente no deberías haberlas contratado de todas formas." El rechazo es el proceso de selección que funciona exactamente como debe. ...