OBAA es un sueño febril donde se imponen todo tipo de tópicos agotados al momento político actual sin poder aportar ninguna coherencia narrativa. Vista irónicamente, como un espasmo desorientador del orden ideológico liberal de posguerra que apunta a su colapso y inminente senescencia, la película resulta efectiva. Me pareció que tenía una cualidad casi elegíaca y que era cariñosa con un tipo de programación cultural que antes era dominante y que ahora está a punto de ser formalmente desactivada.