Los hombres de la Generación Z son más propensos a creer que una esposa debe obedecer a su marido que otras generaciones. Una encuesta global realizada a 23.000 personas encontró que el 31% de los hombres de la Generación Z estaba de acuerdo en que una esposa siempre debe obedecer a su marido. El 33% también consideraba que el marido debía tener la última palabra en las decisiones importantes del hogar. Estas proporciones eran mayores que las de generaciones anteriores.