En tecnología, el sistema de registro es donde el valor tiende a concentrarse. Las aplicaciones pueden ser increíblemente valiosas. Pero el sistema de registro posee los datos, el flujo de trabajo y la distribución. Esa capa se acumula. Microsoft es un buen ejemplo. A la gente le encantaban las aplicaciones, pero era el sistema operativo el que lo anclaba todo. Lo mismo en la nube. Los centros de datos no son solo infraestructura. Funcionan como el sistema de registro de cómo se accede al cálculo. Esto también influye en el valor esperado. Los mercados pueden ser grandes y seguir siendo implacables. La industria de la restauración es enorme, pero el valor esperado de cualquier restaurante es bajo. La tecnología funciona de forma diferente. Los compradores no evalúan a 100 proveedores. Evalúan a unos pocos. Si eres uno de ellos, tienes una oportunidad de obtener un valor esperado significativo. Y si eres el número uno, estarías muy contento. Ambas capas importan. Solo ten claro cuál estás construyendo.