Los científicos tienen muchas ideas sobre por qué el envejecimiento afecta la memoria. Se han culpado a la reducción del flujo sanguíneo en el cerebro, la disminución del volumen cerebral y el mal funcionamiento de los sistemas de reparación neuronal. Ahora, nuevas investigaciones en ratones apuntan a otro posible culpable: los microbios en el intestino. En un nuevo estudio, los científicos muestran cómo una bacteria especialmente común en animales mayores puede provocar la pérdida de memoria. Este microbio produce compuestos que dificultan la señalización a lo largo de las neuronas que conectan el intestino con el cerebro, reduciendo la actividad en las regiones cerebrales asociadas al aprendizaje y la memoria, según el equipo. Más información: @NewsfromScience