Una de las plantas de energía y desalinización de Dubái casi con toda seguridad ha dejado de funcionar. No se detectó ninguna firma térmica desde la tarde del día 20, tras el ataque a los yacimientos de gas del sur. Puede que no sea crítico en este momento, porque la población que reside en Dubái es mucho menor que antes, pero esto pone de manifiesto la vulnerabilidad.