El colectivo femenino está sanando. Puedo notar el cambio, nos hemos bañado en sales de magnesio, honrado los días de descanso y bebido nuestros caldos. Ahora es el momento de volcar esa energía en algo que amamos, de centrarnos, casi obsesionarnos, pero desde un lugar de plenitud en lugar de agotamiento. Como dice @naval, la vida debería ser principalmente descanso con momentos de acción precisa. Aquí es donde nos movemos de forma diferente ahora, como un león: tranquilos, intencionados y poderosos cuando importa.