He empezado a notar algo... Cuanto más ralentizo mi respiración, más todo lo demás empieza a asentarse con ella. No solo mi cuerpo... Mis pensamientos, mi estrés, mis reacciones. Pasamos gran parte del día en una prisa constante, siempre con lo siguiente y nos preguntamos por qué nos sentimos nerviosos pero exhaustos. El ejercicio de respiración es la forma más rápida que conozco para cambiar eso.