Desde que Estados Unidos e Israel comenzaron su guerra ilegal contra Irán, más de 1.300 iraníes han sido asesinados y casi un tercio son niños.
Al menos 20 escuelas y 10 hospitales han sido atacados. Estos son graves crímenes de guerra.
En Líbano, más de 600 personas han muerto, incluidas 86 niñas, y 700.000 personas han sido desplazadas.
El Reino Unido debe poner fin de inmediato a su complicidad en esta guerra ilegal: no usar bases británicas por parte de Estados Unidos, no vender armas, no apoyar la vigilancia, ni cooperación militar.
El público británico ya no quiere ser el caniche de Estados Unidos.
El manual genocida de Gaza se está repitiendo en Irán.
Donald Trump ha admitido lo que Keir Starmer no admite: esta guerra ilegal se está librando por Israel y sus ambiciones sionistas expansionistas en todo Oriente Medio.
No en nuestro nombre.
GINEBRA, 5 de marzo (Reuters) - El jefe de la Organización Mundial de la Salud declaró el jueves que ha verificado 13 ataques a infraestructuras sanitarias en Irán en medio de una campaña entre Estados Unidos e Israel, que causaron la muerte de cuatro trabajadores sanitarios y dejaron heridos a otros 25.