Hay una gran analogía aquí con las criptomonedas en 2021. En ese entonces, una ola de innovación genuina (DeFi, trading en cadena, nuevos L1s, rollups, etc...) llevó a un tsunami de nuevos tokens. Uniswap dio lugar a SushiSwap y a un millón de otros clones cuyos nombres has olvidado, la agricultura de rendimiento en Compound dio inicio a Yam. Es fácil mirar hacia atrás a esos fracasos como obvios, pero lo que la mayoría de la gente olvida es que estos negocios estaban generando ingresos REALES. El REV para 2021 fue de $12B (!!), o 3 veces lo que es hoy cuando se tiene, sin duda, 10 veces la cantidad de adopción institucional real. La mayoría de esos nuevos tokens fracasaron, ya que la mayoría de los forks fueron inútiles. Fácil viene, fácil se va. La fase final, por la que está pasando la criptografía ahora, es la consolidación y un enfoque en la distribución. Lo mismo va a suceder con estas nuevas aplicaciones codificadas por vibra. No nos dirigimos hacia un mundo de 25 DoorDashes, pero eso tampoco significa que las cosas no se pondrán raras y habrá alguna disrupción genuina en el camino.