Este es el mayor defecto de Donald Trump. Después de las elecciones de 2016, Bloomberg lo llamó para desearle suerte. Le dijo: “Eres el presidente ahora. Contrata a personas más inteligentes que tú.” ¿La respuesta de Trump? “Eso es imposible. No hay nadie más inteligente que yo.” Estuve allí cuando lo dijo. Maggie Haberman lo confirmó más tarde en The Confidence Man. Esa frase lo dice todo. El liderazgo no se trata de omnisciencia, se trata de rodearte de personas que te desafíen. Si piensas que eres la persona más inteligente en cada sala, eventualmente la sala se encogerá para ajustarse a tu ego.