Steve Jobs dijo una vez: "¿Sabes quién disparó al iPod? Yo sí." Fue el producto más vendido de Apple — y lo mató porque sabía que pertenecía dentro del iPhone. Eso es liderazgo. Te interrumpes antes de que alguien más lo haga por ti. Hicimos lo mismo cuando nos inclinamos hacia Bitcoin. Eso no era cómodo. No fue un consenso. Era una convicción sobre hacia dónde iba el disco. Ahora mismo, los bancos tienen una elección. Innovar — disparar a su propio iPod — o hacer lobby para retrasar el futuro. La historia es brutal con los titulares que protegen el ayer en lugar de construir el mañana.