Las mujeres nunca te dejan salir en el tráfico. Si los dejas salir, no te dan las gracias. Simplemente aceptan tu regalo sin que te reconozcan mientras miran fijamente al frente con una expresión de arrogancia y un poco de pánico, intentando conducir un coche sin chocar contra un árbol. Todo se lo dan las mujeres los hombres y no aprecian nada de ello. Egoísta.