En los años 90, el Congreso protegió a los constructores de los primeros tiempos de internet. Ron Wyden y Chris Cox aseguraron refugios seguros para promotores e infraestructuras. Esa elección hizo posible la web moderna. El Senado se enfrenta ahora a la misma decisión en cuanto a infraestructura financiera y herramientas para una computación fiable en línea.